Enterramos el cuerpo del maldito bastardo, en un terreno abandonado de una vieja vineria a las afueras de la ciudad de Mendoza a 5 pasos de un aljibe y a 20 de un grupo de toneles de roble que se pudrian a la intemperie. El suelo húmedo, el frio intenso y la bendita nieve harian el resto. Habíamos salido de Buenos Aires 7 días antes en un Tour que los llevaría por las ciudades de Rosario, Córdoba y Mendoza.
La Pandilla que habia tomado la autopista al infierno estaba integrada por Dom Famularo, un viejo capo del sindicato de los bateristas y Will Calhoun. Ambos de Long Island. Aunque hacia años que se habÍan dividido el territorio. Dom se quedaba con Manhathan y Will con Brooklin. Eran amigos desde hace un par de décadas. Acompañandolos estaban Billy Marco, Joe Bruno y Ray Alvarez. Junto al Dom y Will ibamos El Turco Mamet y yo. Salimos a la ruta con la seguridad de tener las espaldas cubiertas por los capos de cada zona. Eso no fue asi.
El primer show se realizo en Buenos Aires el Sábado 22 de Septiembre de 2007 en la Sala Pablo Neruda del Complejo La Plaza a las 1pm. Habria unas 350 personas en la sala. Abriendo el show estaba Marcelo Castro a bordo en un drumset descomunal. Un insesante ir y venir de golpes acompañados por una dosis demoníaca de un doble mazo infernal hacia que todos observaramos sorprendidos la calidad y excelencia de este gran baterista argentino. Una vez más MC nos demostro su performance con nuevos solos de su ultimo CD/DVD donde recorrio el más amplio abanico de ritmos tan difíciles para el común de los mortales.
Llegó el momento de que Dom suba al escenario para realizar uno de los actos más asombrosos en cuanto a masterclass se refiere. A nivel internacional Dom es uno de los artistas más carismaticos y motivadores que existen. Salió y se dirigió directamente al centro del escenario. Su territorio, su ámbito. Donde se mueve con total naturalidad siendo dueño absoluto de nuestra atención. Nadie puede negar que disfruto, que se divirtio y se sintio totalmente motivado a encarar de una manera más optimista un instrumento que nos requiere mucha atención y práctica. Durante más de media hora nos contó toda clase de historias, todas graciosas a tal punto que la audiencia se paraba a aplaudir su parodia sobre Jim Chapin. Por supuesto que toco… y como. Dom nos mostró distintas técnicas como Muched Grip, Moeller y Free Stroke. Dejándonos a todos sorprendidos por tanta fuerza, potencia y pasión. Porque si algo tiene Dom es pasión por la batería.
El cierre del show estuvo a cargo de Will Calhoun. Más bien diría un personaje multicolor. Ya que la paleta de tonos y semitonos es tan amplia que nos llevaba por un viaje lleno de sensaciones. Por momentos violento, sucio y psicótico. Segundos después atravesaba una atmosfera suave y lenta. Al instante llenaba de fuego los espacios y al siguente descendia por una pendiente sin fin como cayendo a un espacio infinito donde flotaba en un mar de flores perfumadas. Eso fue Rock, Pop, Jazz, Funky??... No. Para Will no hay estilos, no hay fronteras. Son solo sensaciones musicales. Son solo colores y Will es el pintor.
Por la noche de ese mismo Sábado nos dirijimos a una pintoresca cantina en el barrio de Monserrat donde saciamos nuestra sed con sabroso Cavernet y toda clase de comida. Un final digno para una jornada memorable mientras le daba un billete de a 20 al pianista para que nos tocara una de esas viejas melodias que el gran Frankie cantaba en el Flamingo junto a Dean Martin y Sammy. Mientras saboreaba un delicioso Cohiba, la nicotina iba invadiendo mis sentidos. Dejándome como sedado. Medio borracho volvi a mi hogar. No pude llegar a la cama asi que me acomode en mi sillón. Asi como quede asi es como desperte. Un dolor intenso en mi espalda y cuello eran vestigio de años de dormir en el maldito sillón. Acompañado de una resaca que no sabia como calmar por la mañana del domingo lleve a mis hijos al parque, mientras correteaban de aquí para allá el sol hacia añicos la poca voluntad que me quedaba. Tome le teléfono y organize una conferencia de prensa de urgencia, ya que Dom y Will disponian de un par de horas para recibir a los periodistas de algunos medios especializados.
Luego de un par de horas nos dirigimos al puerto a almorzar. Más comida, más vino y más resaca. Gracias. Regrese a la medianoche. Mi mujer habia dejado la llave puesta. No fue por error. No quize hacerme ningun planteamiento y me dispuse a acomodarme a un lado de macetero color terracota cerca de la escalera. Ya estaba acostumbrado a estas emergencias domésticas.
El Lunes a las 8am emprendimos viaje rumbo a Rosario. Cerca del mediodía llegamos al hotel que nos tenía reservado para la ocasión nuestro amigo Héctor Mansur. Si bien todo estaba muy bien organizado y hasta el más mínimo detalle estaba en orden, algo me avisaba... mi sexto sentido me advertía sobre nuestro futuro.
Entraron en la oficina de producción donde estabamos reunidos, tres muchachotes vestidos con trajes de liquidación. Odio la ropa ordinaria. Uno de ellos, quizás el único que tenía un poco más de cerebro que el resto me hablo de mala manera... Hey tu maldito bastardo, somos los recaudadores de impuestos. Hice a un lado parte de mi chaqueta y sutilmente mostre la culata de mi 38 que guardaba en mi sobaquera y les dije... _Estoy seguro que uds. no quieren tener problemas... este no es un lugar seguro, aqui todos odiamos a los muchachos del fisco. El sudor en la frente de los dos secuaces del sabiondo eran acompañados por el temblor de las piernas del maldito recaudador. Acto seguido se fueron luego de decirnos... _ok muchachos, aqui no paso nada... nos vamos... Cobardes. Tenía ganas de un poco de diversión.
El Show de Rosario transcurrió de una manera maravillosa, más bien diría que es un territorio bien manejado por El Turco Mansur y nuestra gente. Esa Noche por el espejo retrovisor miraba como la ciudad iba quedando atrás y mi resaca partía rumbo a Córdoba donde nos esperaba un contacto que yo había contratado para cuidar la zona. Ramiro Caballero nos aguardaba en el hotel del Sindicado de Petroleros para quien el realizaba unos trabajos extras. Yo seguia sintiendo ese llamado interno. La maldita araña estaba tejiendo una trampa. Si atacas es mejor que no te vean llegar. Pero yo ya sabia de sus movimentos y esperaba al acecho, en las sombras. Con mi 38 cargada y lista para la contienda. Córdoba vibra al compás de la musica y el show fue una fiesta digna de difrutar. El dulce néctar de un buen Sirah Sanjuanino acompaño una velada rodeados de mujeres hermosas sensualmente vestidas que nos atendian de maravilla en Johnny B. Goode, el bar que regentea nuestro amigo Ramiro.
Por la mañana partimos hacia Mendoza. Era una mañana hermosa, el delicado fresco y la suave brisa serrana nos acompañaría por varias horas. Paramos en Rio Cuarto en una cantina de mala muerte. Medio borrachos retomamos la autopista... Al infierno. Casi en la frontera que divide Córdoba de Mendoza recibi un llamado de Willy Martinez... _Jefe?... aqui lo esperan, vaya con cuidado... vaya con Dios. Paramos a un costado de la ruta. El Tío Dom, Will y la Pandilla. Sacamos armamento extra de la cajuela y munición suficiente para la contienda. Mientras subíamos nuevamente al maldito Oldsmobile, Dom me dijo... _será un honor pelear a tu lado. Llegamos a Mendoza por la noche. Atravezamos sus calles y nos dirigimos al Hotel, dejamos nuestras cosas y fuimos a cenar a La Marchigiana, una taberna italiana en la zona céntrica de la ciudad. Harto ya de estar harto me entregue al vino nuevamente, pero mis sentidos seguian alertas.
Luego de dos horas seguiamos comiendo y bebiendo un una mesa redonda dispuesta en el fondo del salón. Entraron unos cinco tipejos como siempre mal vestidos. Porque todos los malditos pistoleros visten tan mal?. Uno de ellos se dirigió directamente a mi. El sabía quien era yo. _Escúchame Muerto, el jefe de Rentas de Mendoza te espera, ha habido problemas. Ven con nosotros, no pasará nada. Solo rutina. Ok les dije, pero La Pandilla viene conmigo. Llegamos al maldito edificio donde se encontraba el depto. de rentas. un tipo gordo y maleducado masticaba tabaco. Obvio, era el jefe. Se dirigió a mi de mejor manera a lo que se veía. También sabía quien era yo. Sé bien que tu eres El Muerto... ha llegado una denuncia anónima sobre tus andadas aqui en Mendoza. No es conveniente que estes mucho tiempo aqui. Hay quien no te quiere en esta ciudad y ha movido todos sus contactos para tenderte una trampa. Solo vete y has mi trabajo más fácil. A mi diestra y siniestra estaba Dom y Will. Ambos corrieron apenas el borde de sus abrigos y mostraron las armas. Dom sentenció... _a mi nadie me dice que hacer. Luego Will lo miro, lo midió y dijo... _no he viajado 12.000 malditos kilometros para que un maldito hijo de perra me de órdenes. Abri mi saco pero no mostré mi 38, no esta vez. Saque de mi bolsillo izquierdo un fajo de billetes de a 100 y le dije al gordo... _Tu trabajo será más fácil si tienes en que gastar... Dame el nombre del maldito mal nacido!... Salimos del sucio y maloliente edificio. Llamé a Willy Martinez... _luego del show tenemos trabajo. Le di el nombre y comenzó a rastrearlo como un sabueso hambriento. Evitamos la clausura del teatro y la del local donde vendiamos los tickets. Pero tuvimos que dar puerta sin cargo y dejar pasar a la gente. Perdimos mucho dinero, pero eso, no era problema para nosotros en aquel momento. El show de Mendoza fue unos de los shows más intensos que han ocurrido en este maldito país. Era tanta la bronca por el desagravio que recibieron Dom y Will que el veneno y el fuego inundaron su alma. Nada quedo en pié. Tocaron con tanta pasión y fuerza que ya nada los podia detener. El Turco Mamet se levantó de su batería y a los gritos sentenciaba ante el público asistente que nadie era quien para para decirles como pensar y que música escuchar. No creo que Mendoza haya tenido un show tan lleno de pasión en su historia. El público estaba muy unido ante la circunstancia. Había un palco vacío. Willy habiá interceptado al maldito en la puerta. Andaba sin sus muchachos. Lo llevo lejos y esperaba mis órdenes. Yo sali al escenario y le pregunte a la gente... _valió la pena venir hasta aqui?... Hoy es el principio del resto de sus vidas... desde esta noche nadie les dirá que escuchar, donde ir ni que pensar. Desde esta noche uds. son dueños de su alma. Y nosotros seremos para uds. los purificadores... esta noche será maravillosa... Mendoza... a partir de hoy serás libre por siempre.
Subimos a los automóviles y rápidamente tomamos por el bulevar para el lado de Villavicencio. A un costado de la ruta nos aguardaba Willy en su viejo cadillac. En la cajuela amordazado estaba el maldito bastardo. Pasamos la tranquera de la vineria abandonada y le soltamos las amarras. Mientras El Turco Mamet se sacaba la bronca pateándole las costillas. Will afilaba su navaja. Dom también haria lo suyo. Yo le saque 5 balas a mi 38. Dejando una bala con su nombre grabado en ella. |
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